El clima puede cambiar rápidamente las condiciones de una zanja. La lluvia, la nieve, las temperaturas de congelación, el calor, el viento y el escurrimiento pueden debilitar el suelo, ocultar grietas, añadir peso a las paredes de la zanja y hacer que el acceso no sea seguro. Una zanja que se veía firme al inicio del turno puede no ser segura después de una tormenta, un deshielo o un cambio de temperatura.
Esta charla de seguridad se enfoca en cómo el clima afecta la estabilidad de la excavación y la zanja. La cuadrilla necesita saber qué condiciones vigilar, cuándo se requieren inspecciones y cuándo se debe detener el trabajo hasta que la zanja vuelva a ser segura.
Por qué esto importa
- El agua es una de las principales causas de paredes de zanja inestables y derrumbes.
- La lluvia y el escurrimiento pueden erosionar taludes, banquetas y caras de la zanja.
- Los ciclos de congelación y deshielo pueden aflojar el suelo, la roca, el asfalto y el concreto cerca del borde de la zanja.
- El clima caluroso y seco puede causar grietas, desprendimientos y condiciones con polvo que reducen la visibilidad.
- Los cambios del clima pueden afectar las escaleras de acceso, rampas, cajas de zanja, apuntalamientos, montículos de material excavado y rutas cercanas de equipo.
Peligros comunes
- Agua de lluvia acumulada en el fondo de la zanja o que fluye sobre el borde de la zanja.
- Suelo blando y saturado que pierde resistencia y comienza a hundirse o deslizarse.
- Escurrimiento de techos, calles, pendientes, bombas, líneas rotas o áreas pavimentadas cercanas que entra a la excavación.
- Suelo congelado que se descongela y libera material suelto de las paredes de la zanja.
- Hielo, nieve, lodo o agua estancada que hacen resbaladizas las escaleras, rampas y superficies de tránsito.
- Viento que sopla polvo, plástico, aislamiento, escombros o material suelto hacia el área de trabajo.
- Calor que seca el suelo y crea grietas a lo largo del borde de la zanja o la cara del talud.
- Mala visibilidad por lluvia, niebla, nieve, polvo, resplandor o poca luz.
- Una tormenta repentina de la tarde que llena una zanja abierta más rápido de lo que pueden manejar las bombas, zanjas de desagüe o controles de drenaje.
Lista de verificación de seguridad
Antes de comenzar el trabajo
- Revise el pronóstico del tiempo para lluvia, nieve, temperaturas de congelación, viento fuerte, calor o tormentas.
- Haga que la persona competente inspeccione la excavación antes de que entren los trabajadores.
- Busque agua estancada, puntos blandos, grietas, desprendimientos, abultamientos, erosión o material caído.
- Planifique cómo se desviará el escurrimiento lejos de la zanja usando bordos, zanjas, cubiertas o controles de drenaje.
- Asegúrese de que las bombas, mangueras, puntos de descarga y planes de respaldo estén listos si se espera agua.
- Confirme que los montículos de material excavado, tubería, tarimas y equipo estén retirados del borde de la zanja y que no drenen hacia ella.
- Revise las escaleras, rampas, pasillos y puntos de acceso para detectar lodo, hielo, nieve o apoyo inestable.
- Revise cómo el clima puede afectar el sistema de protección, incluyendo taludes, banquetas, apuntalamiento o blindaje.
Durante el trabajo
- Observe las paredes y taludes de la zanja para detectar grietas, deslizamientos, erosión, filtración de agua o caída de suelo.
- Mantenga el escurrimiento y la descarga de las bombas alejados del borde de la excavación y de los montículos de material excavado.
- Retire el agua estancada solo cuando se pueda hacer de forma segura y sin debilitar la zanja.
- Mantenga limpias de lodo, hielo, nieve y escombros las escaleras de acceso, rampas y rutas de tránsito.
- Vuelva a inspeccionar la excavación después de lluvia, nieve, deshielo, viento fuerte, vibración de equipo pesado o cualquier cambio en las condiciones.
- Proteja las excavaciones abiertas al final del turno si el clima puede mover el suelo, llenar la zanja u ocultar peligros.
- Ajuste el control de tráfico, la iluminación y el uso de señalero cuando el clima reduzca la visibilidad.
- No entre a una zanja con agua, suelo inestable o condiciones cambiadas hasta que la apruebe la persona competente.
Puntos para hablar con la cuadrilla
- ¿Qué condiciones del clima se esperan hoy y cómo podrían afectar esta zanja?
- ¿Por dónde podría entrar el escurrimiento a la excavación desde calles, pendientes, techos o áreas de trabajo cercanas?
- ¿Qué señales de suelo inestable debemos reportar de inmediato?
- ¿Dónde están las bombas, mangueras, bordos, cubiertas o controles de drenaje?
- ¿Cómo afectarán la lluvia, el lodo, la nieve, el hielo, el viento, el polvo o el calor el acceso y el movimiento del equipo?
- ¿Quién volverá a inspeccionar la zanja después de cambios en el clima?
- Reporte ahora si ve agua, grietas, suelo blando, suelo suelto, mala visibilidad o acceso inseguro.
Detenga el trabajo si
- El agua entra a la zanja, se acumula en el fondo o fluye sobre el borde.
- El suelo se vuelve saturado, blando, agrietado, con desprendimientos, abultado o comienza a deslizarse.
- La lluvia, la nieve, el deshielo o el escurrimiento cambian las condiciones de la zanja después de la última inspección.
- Las escaleras, rampas, pasillos o puntos de acceso se vuelven resbaladizos o inseguros.
- El viento, el polvo, la niebla, la lluvia, la nieve, el resplandor o la oscuridad reducen la visibilidad alrededor del equipo o de los bordes de la zanja.
- Las bombas, los controles de drenaje, las cubiertas o los bordos no pueden mantener el agua alejada de la excavación.
- Los montículos de material excavado, materiales o equipo se mueven, se asientan o drenan hacia la zanja.
- La persona competente no ha inspeccionado la zanja después de un evento meteorológico o un cambio en las condiciones.
Recordatorio final
El clima puede convertir rápidamente una zanja que parece segura en una que no lo es. Vigile el terreno, controle el agua, revise el acceso y no entre hasta que la zanja haya sido inspeccionada.
| Nombre del Integrante | Firma | Fecha |
|---|---|---|