Un mal agarre puede convertir una tarea simple en una lesión en la mano, una herramienta caída o pérdida de control. Los guantes mojados, los mangos aceitosos, la vibración, el clima frío, los ángulos incómodos de la muñeca, los agarres desgastados y las manos cansadas pueden reducir el control al usar herramientas o manipular materiales.
Esta charla se enfoca en mantener un agarre fuerte y seguro sin sobrecargar las manos y las muñecas. El objetivo es mejorar el control de las herramientas, evitar resbalones y caídas, y reducir la tensión por agarrar demasiado fuerte, durante demasiado tiempo o en la posición incorrecta.
Por qué esto importa
- Un buen agarre ayuda a los trabajadores a controlar herramientas, materiales, escaleras y equipos.
- Un mal agarre aumenta la posibilidad de que se caigan herramientas, resbalones, cortes y lesiones por golpes de objetos/equipos.
- Agarrar con demasiada fuerza puede causar tensión en la mano, la muñeca, el codo y el antebrazo.
- Las condiciones mojadas, aceitosas, con lodo o polvo pueden hacer que los mangos y materiales sean más difíciles de sostener.
- La fatiga, la vibración y el clima frío pueden reducir la sensibilidad y la fuerza en las manos.
Peligros comunes
- Usar herramientas con agarraderas desgastadas, agrietadas, aceitosas o dañadas.
- Usar guantes demasiado sueltos, demasiado ajustados, resbalosos, rotos o que no sean adecuados para la tarea.
- Sujetar herramientas que vibran con demasiada fuerza o durante demasiado tiempo sin descansos.
- Transportar materiales con bordes filosos, superficies resbalosas, formas incómodas o pocos puntos de sujeción.
- Usar herramientas con las muñecas dobladas en lugar de mantener las manos en una posición más fuerte.
- Trabajar con las manos frías, adormecidas, mojadas o fatigadas.
- Intentar agarrar sujetadores pequeños, controles o herramientas mientras se usan guantes voluminosos en espacios reducidos.
Lista de verificación de seguridad
Antes de empezar el trabajo
- Inspeccione los mangos, agarres, gatillos, guardas y superficies de contacto de las herramientas antes de usarlas.
- Elija guantes que ajusten bien y que sean adecuados para la tarea, el material y las condiciones del clima.
- Limpie el aceite, el lodo, el polvo o la humedad de los mangos y puntos de sujeción.
- Use herramientas que se adapten a la mano y permitan mantener la muñeca recta cuando sea posible.
- Planee cómo se levantarán y cargarán los materiales pesados, filosos, resbalosos o de forma incómoda.
- Use carritos, manijas, abrazaderas, correas o levantamiento en equipo cuando la fuerza de agarre por sí sola no sea suficiente.
Durante el trabajo
- Use un agarre firme, pero no apriete más de lo necesario para controlar la herramienta o el material.
- Mantenga las muñecas lo más rectas posible mientras agarra, levanta, sujeta, corta o carga.
- Mantenga las manos alejadas de puntos de pellizco, bordes filosos, cuchillas y partes móviles.
- Haga descansos cortos o cambie de tarea antes de que las manos se cansen, se adormezcan o se pongan adoloridas.
- Cambie los guantes si se empapan, se engrasan, se rompen o se vuelven demasiado resbalosos para usarlos con seguridad.
- Deje las herramientas en un lugar seguro en vez de cargar demasiados objetos al mismo tiempo.
Puntos para hablar con la cuadrilla.
- ¿Qué herramientas o materiales de hoy requerirán el agarre más fuerte?
- ¿Los guantes son adecuados para el trabajo, el clima y los materiales que se van a manejar?
- ¿Alguna herramienta tiene mangos desgastados, mucha vibración o superficies de agarre resbalosas?
- ¿Hay materiales que necesiten manijas, correas, carritos o una segunda persona para moverlos con seguridad?
- ¿Alguien tiene preguntas o inquietudes sobre el agarre, los guantes, la fatiga de las manos, la vibración o las condiciones resbalosas?
Detenga el trabajo si
- Un trabajador siente adormecimiento, hormigueo, dolor agudo, debilidad o pérdida de agarre.
- No se puede sostener de forma segura una herramienta o material sin agarrar con demasiada fuerza o sin una postura insegura.
- Los guantes, mangos o puntos de sujeción están mojados, aceitosos, dañados o demasiado resbalosos para controlarlos.
- Una herramienta vibra mucho, da retroceso, se resbala o se siente difícil de sostener con seguridad.
- La carga es demasiado pesada, filosa, incómoda o inestable para cargarla a mano.
Recordatorio final
Un agarre seguro se trata de control, no de apretar lo más fuerte posible. Mantenga las manos secas, use los guantes correctos, elija buenos puntos de sujeción y hable cuando el agarre empiece a fallar.
| Nombre del Integrante | Firma | Fecha |
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